viernes, 22 de agosto de 2014

Psicología para profesores de música

... y de cualquier otra disciplina, por supuesto!

Pues los niños algún día deberían estar protegidos constitucionalmente como "material altamente sensible a proteger", es decir, tengo claro que jamás dejaría los míos en las manos de cualquiera, y sobre todo tratándose de una enseñanza personalizada, intrínsecamente individual, como es la instrumental.

Siempre me ha parecido asombroso que puedan acceder a la función pública cualquiera demostrando unos conocimientos pero no unas capacidades psicológicas mínimas, es decir, me constan casos de todo tipo de patologías en los centros, desde esquizofrenia a trastornos obsesivos, pasando por todo el abanico registrado en los tratados de psicología...

Esta falta no sólo de formación en psicología sino de aptitudes personales para la pedagogía, así como la más absoluta carencia de vocación en ciertos casos, demasiados quizá (si faltaban pocos ingredientes para este cóctel venenoso) hace que nuestros hijos puedan estar al "cuidado" de personas que con su mal ejemplo puedan estar traspasando sus propios traumas, dañando la psicología de este periodo de la formación del cerebro especialmente a proteger.

jueves, 21 de agosto de 2014

Intromisiones acústicas en el hogar

Es curioso, no dejamos entrar a nadie en lo que se puede considerar (en derecho) un recinto sagrado, privado, infranqueable en general, nuestro hogar .

Recuerdo una vez mi lucha contra una entidad bancaria que abrió frente a mi casa y puso unos neones parpadeantes que molestaban por la noche especialmente. Hice uso de mi diplomacia y previo arsenal legal de consultas en mi ayuntamiento para tener claro que las disposiciones legales estaban de mi parte, finalmente conseguí que dicha "invasión lumínica", proyecciones de imágenes no deseadas en las paredes de mi hogar, cesase. 

Pues resulta que el sonido puede atravesar aún más fácilmente tu recinto, aunque esté muy acondicionado acústicamente (totalmente es casi imposible, siempre puede "venir" un sonido de altos decibelios del exterior y penetrarlo).

Es verano, las campanas pueden ser molestas (en tanto que ruidos, entendidos como sonidos no deseados que pueden forzarte a escuchar cada 15 minutos, no exagero, es la frecuencia con la que las tocan programadas por ordenador), no digamos los cláxones de los coches o trailers, o hasta competiciones de músicos callejeros con el espectáculo ancestral de la cabra que sube una escalera... He llegado a presenciar verdaderas "disputas" por ver qué músico expulsa de su territorio "sónico" al otro...

Entrañable me parece (por lo difícil de escuchar, hacía años que no lo oía hasta hace poco) el "pito del afilador" (también conocido en algunos lugares como "castrapuercas"! Ese chiflo singular, especie de flauta de pan-silbato... Para los jóvenes que no han conocido este oficio, se trata de un señor (generalmente) que iba por los pueblos anunciando su llegada con unas escalas graciosas, generalmente ascendentes. Salías a la calle y le entregabas los cuchillos viejos y desgastados y los afilaba con el movimiento de su bicicleta o ciclomotor posteriormente.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Guía básica para el mantenimiento de tu piano II, por Iberpiano, firma invitada

En cuanto a la afinación, es la tarea de mantenimiento más conocida y es necesaria tanto para evitar daños a medio plazo como para evitar que el oído se acostumbre a afinaciones incorrectas, terriblemente molestas para el resto de mortales mínimamente instruidos en música. Es necesario contactar para ello con un afinador profesional, ya que es una tarea compleja que mal realizada puede llevar de nuevo a un deterioro que será muy costoso remendar. Lo ideal es afinarlo dos veces al año y nunca en un cambio de estación climatológica que suele conllevar variaciones bruscas de temperatura. La afinación nos duraría menos tiempo.
La regulación de la mecánica. Un piano no solo hay que afinarlo. El mantenimiento técnico, la regulación y ajuste del mecanismo son acciones muy importantes a tener en cuenta. La maquinaria del piano se va desregulando poco a poco al tocarlo debido al desgaste de sus componentes por fricción y por la tensión que soportan.

martes, 19 de agosto de 2014

Un cirujano, un pianista

El verano es época para poder cargar energías, para reflexionar, para leer. Ahora estoy leyendo un precioso libro de Elsa Punset, todo un best seller, "Una mochila para el universo", de la ed. Destino, colección Booket, y al llegar a su página 190, me topo con nuestra profesión y me ha llamado la atención mucho!

En ese momento habla del lenguaje no verbal, concretamente de las maneras de darse la mano y comenta que hay dos tipos extremos, los que te la dan fofa, "como una sepia" :) -todos hemos recibido algún saludo de este tipo de personas tímidas alguna vez en la vida, seguro!- y los que se pasan para intentar demostrar carácter autoritario, tipo desmoralizador, "el rompemanos" :) le llama.

Me pareció curiosísimo que hable de que exista un aparato que usan las personas que se dedican a dar mucho la mano, caso de ciertos políticos, llamados "férulas de seguridad", para evitar este tipo de apretón de manos desagradable, cuando no lesivo ;) por cierto, que incluso pugnan por ser quien tenga el pulgar en la posición superior (se puede ser más fálico y más "intento desesperado de parecer sin serlo mono dominante"? :)

Elsa habla de que es posible que alguien salude a otra persona que trabaje con las manos, y ahí es cuando entra a colación el título de este post, cita a estas dos profesiones y pone puntos suspensivos. En general, admite que es mejor un apretón firme que uno excesivamente blando, pero no hay que generalizar... El caso de los pianistas puede ser muy real.

sábado, 16 de agosto de 2014

Invita a tu coach a comer!

Leí un libro de Bodo Schäfer hace tiempo que tiene un capítulo que me ha hecho reflexionar últimamente al volver a "saborearlo", sobre la figura de los coaches, esas personas que han demostrado su éxito, que ya han llegado a donde tú quieres llegar y sirven para mostrarte el camino porque refuerzan tus mejores facetas y tus puntos especiales, tus habilidades únicas. Me gustó especialmente porque explica cómo encontrar a tu mentor/a y cómo tratarlo.

Os comento algunas ideas porque las he "adoptado" todas para mí:

-sin confianza en el coach, fracaso asegurado

-buscar con mucho interés el mejor, el que más nos convenga

-para tener el mejor mentor antes debes estar cualificado (ser merecedor de él)